El tifón Noul tocó tierra en la madrugada del domingo en la provincia de Guangdong, en el sureste de China, con vientos que superaban los 160 kilómetros por hora. Es el duodécimo tifón que afecta al país en lo que va del año y el más potente en golpear esa provincia en 2026.
El sistema entró por la localidad de Pinghai, en el condado de Huidong, a las 03:50 hora local (19:50 GMT del sábado), según el Centro Meteorológico Nacional de China.
El operativo preventivo movilizó a cientos de miles de personas. La agencia EFE cifró en más de 750.000 los evacuados, mientras que la agencia estatal Xinhua elevó el número a unos 800.700.
Las autoridades habían emitido la alerta roja, el máximo de los cuatro niveles del sistema chino, antes del impacto. Tras el debilitamiento del tifón, EFE indicó que fue reducida a naranja dos horas después de tocar tierra, en tanto Xinhua la ubicó en amarilla. Ambas versiones coinciden en que se mantuvo la alerta roja por lluvias torrenciales.
Cerca de 700 vuelos fueron cancelados y unos 200 trenes quedaron suspendidos en la región afectada, de acuerdo con reportes de agencias internacionales.
Al menos nueve personas resultaron heridas en Hong Kong por el paso del temporal, según esas mismas fuentes.
El Gobierno chino destinó 100 millones de yuanes —unos 14,8 millones de dólares— como presupuesto de emergencia para la respuesta.
Guangdong es la provincia más densamente industrializada del sur de China. La interrupción de vuelos, trenes y actividad portuaria repercute de forma directa en cadenas de suministro internacionales.
La temporada de tifones fue especialmente activa. A comienzos de julio, el tifón Maysak dejó cerca de 40 muertos, y el tifón Bavi obligó a evacuar a más de 1,7 millones de personas y causó 135 heridos.
El impacto de Noul coincide con la temporada de lluvias monzónicas, lo que amplifica el riesgo de inundaciones y deslizamientos en las provincias del interior.
Tras tocar tierra, el tifón avanzaba hacia el noroeste a una velocidad de entre 10 y 15 kilómetros por hora, según el Centro Meteorológico Nacional. Se esperaba que se debilitara hasta convertirse en tormenta tropical, con vientos de unos 110 km/h.
Las precipitaciones más intensas, de entre 250 y 450 milímetros, se preveían en el centro y el este de Guangdong, el sur de Jiangxi y el sureste de Hunan. El organismo anticipó crecidas de entre tres y ocho metros en los ríos de la zona.