Desde el 1 de agosto de 2026, el transporte público del Área Metropolitana de Buenos Aires vuelve a encarecerse. El ajuste alcanza a colectivos, trenes, subte y peajes, y afecta a millones de usuarios del AMBA.
Los nuevos cuadros tarifarios rigen desde ese día en las tres jurisdicciones: la Ciudad, la provincia de Buenos Aires y el Gobierno nacional.
El boleto de colectivo en la Ciudad sube 3,9%. El mínimo con SUBE registrada queda en $853,01.
En las líneas de jurisdicción bonaerense la suba llega hasta el 4,4%. El boleto mínimo del conurbano con SUBE registrada pasa a $1.105,48.
El subte es el servicio con el ajuste nominal más visible. El pasaje con SUBE nominalizada trepa de $1.621 a $1.685,26. Sin la tarjeta registrada, el mismo viaje salta a $2.541,10, de acuerdo con medios locales. Se mantienen las bonificaciones progresivas para quienes realizan más de 20, 30 o 40 viajes mensuales.
Los trenes metropolitanos ajustan en torno al 11,63%. Con SUBE registrada, las tarifas por sección quedan en $480, $624 y $768, según el tramo.
El paquete también toca a los peajes. Las autopistas porteñas aumentan 3,9% desde la misma fecha. En 25 de Mayo y Perito Moreno, el cruce para vehículos livianos queda en $4.701,49 en horario no pico y $6.662,77 en hora pico.
Una fórmula atada al IPC
Los incrementos responden a la fórmula de actualización vigente. Toma el último dato de inflación del Indec —el 1,9% de junio— y le suma dos puntos porcentuales, el cálculo que arroja el 3,9% aplicado al colectivo porteño.
El mecanismo forma parte de un esquema de actualizaciones mensuales sobre servicios regulados.
En lo que va del año, el transporte automotor acumula un incremento del 68,76% en la provincia de Buenos Aires y del 43,70% en la Ciudad, de acuerdo con medios locales. Ambas cifras corren por encima de la inflación del período.