El ADR de YPF cerró este viernes a u$s 49,72 en Wall Street, con una suba de 2,6%, mientras su acción local, YPFD, trepó 2,92% hasta $78.300 en el panel líder de BYMA. El movimiento no salió del balance ni de una novedad regulatoria: lo empujó el cruce entre el precio del crudo y el tipo de cambio al que la petrolera liquida sus exportaciones.
El Brent de referencia escaló 4,6% y cerró a u$s 88,09 por barril en el contrato de septiembre, arrastrado por las renovadas tensiones en Medio Oriente después de que Estados Unidos volviera a bombardear posiciones en Irán. El WTI de Texas acompañó con un alza de 4,5%, hasta u$s 82,50. Para una exportadora de crudo, el número que decide la rentabilidad no es solo el barril: es cuántos pesos entran por cada dólar liquidado.
El barril se liquida al mayorista de $1.478
Las petroleras venden sus divisas al dólar mayorista, que cerró a $1.478. Con el Brent en u$s 88, el ingreso en pesos por barril exportado combina el precio internacional al alza con un dólar de liquidación de $1.478. La otra pata de la ecuación es la brecha cambiaria, hoy en torno al 5%.
El contado con liquidación cerró a $1.575,90, apenas 5,06% por encima del oficial de venta de $1.500. Esa compresión pesa sobre el sector: cuando la brecha se ampliaba, cada dólar liquidado al oficial cargaba un costo de oportunidad frente al CCL; hoy ese diferencial es marginal. El MEP, a $1.521,90, quedó 1,46% arriba del oficial, y el blue, a $1.530, un 2%. La distancia entre el tipo de cambio exportador y los financieros es hoy acotada.
Vista Energy sumó 2,6% en su ADR. El crudo fue la palanca; el resto del tablero global, rojo.
El crudo se despegó de un Wall Street en baja
La suba petrolera contrastó de lleno con el exterior. El S&P 500 cedió 1,55% frente al cierre previo, el Nasdaq perdió 1,4% y el VIX, termómetro del miedo, saltó 9,38% hasta 18,77 puntos. Netflix se desplomó 7,3% tras decepcionar con sus proyecciones de ingresos y arrastró a las tecnológicas. Los papeles argentinos ligados al petróleo se movieron a contramano de esa aversión al riesgo. El S&P Merval sumó 0,5% y cerró en 3.199.935 puntos, sostenido en buena medida por el tramo energético, con METR (+3,35%) e YPFD como los más demandados de la selección líder. El riesgo país medido por el EMBI de JP Morgan quedó en 404 puntos básicos. Las reservas brutas del BCRA sumaban u$s 48.617 millones, y el oro, refugio clásico en jornadas de tensión, cerró a u$s 3.986 la onza.
El frente fiscal
El telón macro no es todo viento a favor para el activo argentino. El resultado primario de junio volvió a ser deficitario —$696.843 millones— e incumplió la meta pactada con el Fondo Monetario. «Persisten algunos desafíos en materia de ingresos y gastos», señaló el economista Juan Manuel Franco, que igual rescató el avance en la desinflación: el IPC de junio marcó 1,90%, el cuarto mes consecutivo de desaceleración desde el 3,40% de marzo. Ese descenso de precios internos, combinado con un dólar oficial que corre por detrás, es parte de lo que hoy sostiene la calma cambiaria.